Dadas las condiciones medioambientales actuales y el aumento de los precios de la energía, no es de extrañar que cada vez más gente busque métodos alternativos para generar, almacenar o consumir energía. A este respecto, las placas de autoconsumo son una opción excelente para el uso de la energía en el hogar.
¿Qué son las placas de autoconsumo?
En su forma más sencilla, las placas de autoconsumo (CCAA) son los dispositivos que permiten la producción de energía en un entorno doméstico «sin que nunca se inyecte en la red eléctrica», como ha explicado la Asociación Nacional de Empresarios Fotovoltaicos. De esta forma, la energía generada se utiliza el mismo día que se produce.
El ingeniero Ricardo Ene, del Departamento de Energía y Medio Ambiente de la Asociación Nacional de Empresarios Fotovoltaicos (ANPIER), ha señalado en una entrevista que las placas de autoconsumo pretenden cubrir las necesidades energéticas del hogar con un sistema que no perjudique al medio ambiente, sea económicamente viable y tecnológicamente fiable.
¿Cuáles son los beneficios de las placas de autoconsumo energético para el hogar?
1. Ahorro económico
El uso de placas solares permite aprovechar la abundante energía del sol. De esta forma, es posible reducir significativamente la factura eléctrica de los habitantes de la vivienda.
2. Protección del medio ambiente
Con la energía solar, los hogares pueden reducir significativamente el consumo de fuentes de energía no renovables. El mayor uso de la energía solar redundará en una reducción del impacto sobre el medio ambiente, ya que no necesita depender de la energía producida a partir de fuentes no renovables.
3. Autonomía
Con las placas de autoconsumo, los hogares pueden conectarse a una fuente de energía autónoma, lo que significa que la generación, gestión y consumo de energía son independientes y no están a merced de las empresas energéticas.
¿Cómo funcionan las placas de autoconsumo?
El funcionamiento de las placas de autoconsumo es bastante sencillo, ya que suelen estar conectadas a módulos compuestos por paneles fotovoltaicos (que captan la luz solar y la convierten en energía eléctrica) y un inversor (que transforma la corriente continua en corriente alterna).
Los microinversores son los más comunes y recomendados para uso doméstico. «Su ventaja sobre los inversores en cadena es que cada módulo PV está conectado a su propio inversor, y si falla alguno de los módulos, el resto seguirá produciendo energía», dice Ricardo Ene.
La energía captada por los paneles fotovoltaicos puede utilizarse para satisfacer las necesidades de la vivienda. Si hay exceso de energía, se puede almacenar en una batería o, si hay deficiencia, se puede complementar con una conexión a la red eléctrica.
¿Es posible instalar placas de autoconsumo en cualquier vivienda?
No todas las viviendas son aptas para la instalación de placas de autoconsumo. Es necesario estudiar la exposición a la luz solar de la zona para cumplir las normas y reglamentos, así como la orientación e inclinación del tejado donde se colocarán las placas.
En el caso de edificios residenciales colectivos, la instalación de placas de autoconsumo requeriría un acuerdo compartido entre las comunidades de vecinos, es decir, que todos los residentes estén de acuerdo en si quieren estar conectados a un sistema de autoconsumo.
Conclusión
Las placas de autoconsumo son una opción excelente para la generación, almacenamiento y consumo de energía en un hogar. Ofrecen beneficios económicos y medioambientales, al tiempo que proporcionan la autonomía de una fuente de energía independiente. Para instalar placas de autoconsumo, se recomienda realizar un estudio para garantizar el cumplimiento de las normas y reglamentos, así como obtener las licencias necesarias.
La implantación de placas de autoconsumo en un hogar es una buena inversión. Cada vez más personas reconocen los beneficios de utilizar la energía solar, y un número creciente de hogares ya están utilizando la energía del sol para satisfacer sus necesidades energéticas.


